El Ingeniero de Estudio TREO lee con un lápiz la etiqueta del interruptor diferencial en el tablero principal de una fábrica

Los valores

¿Qué valor tiene que dar la puesta a tierra?

Es la pregunta que más nos hacen, y no tiene un número único. La Resolución 900/2015 no fija valores: remite a la reglamentación de la Asociación Electrotécnica Argentina, la AEA 90364. Y ahí el máximo depende del esquema de conexión a tierra y, en el esquema TT, del diferencial.

Primero

¿Qué esquema tiene tu instalación?

El punto 26 del protocolo pide declarar uno de cinco: TT, TN-S, TN-C, TN-C-S o IT. En la práctica de un establecimiento, la cuestión se reduce a tres, y lo decide algo muy concreto: cómo te entrega la energía la distribuidora.

TT Comprás en baja tensión

  • El neutro va a tierra en el transformador de la distribuidora, y las masas del establecimiento, en una toma propia e independiente.
  • Si la energía llega en baja tensión, para la guía de la SRT es TT sin poder elegir otro.

TN-S Transformador propio

  • Las masas se conectan a la tierra del neutro por un conductor de protección propio, separado del neutro.
  • Sólo es posible si el establecimiento compra en media tensión, o si instala un transformador de baja a baja tensión y adopta el esquema en su secundario.

IT Neutro aislado

  • El neutro está aislado de tierra o conectado a ella a través de una impedancia, y las masas tienen su propia toma.
  • Como el TN-S, necesita transformador propio: un establecimiento que recibe en TT no puede declararlo sin más.

Por eso no tiene sentido preguntar «¿cuántos ohm tiene que dar?» sin decir antes qué esquema y qué protección tiene la instalación. Quien contesta un número sin preguntar eso está adivinando.

Después, en TT

El máximo depende del diferencial

En el esquema TT, el valor máximo de la resistencia de la toma de tierra de las masas está en la tabla 771.3.1 de la AEA 90364, que la guía práctica de la SRT transcribe completa. La regla es simple: 40 Ω con diferenciales de hasta 300 mA. Si el diferencial es menos sensible, el máximo baja: 24 Ω con 500 mA, 12 Ω con 1 A, 4 Ω con 3 A, y hasta 0,6 Ω con 20 A.

La tabla tiene tres columnas. La primera calcula el valor para una tensión de contacto de 50 V, el criterio internacional, y va a título informativo. La segunda, para 24 V, que es la tensión de seguridad que fija el Decreto 351/79 para ambientes secos y húmedos. La tercera es la más exigente, y es la que se usa para completar los puntos 27 y 28 del protocolo.

Si leíste que la tabla tiene «tres escalones de 10, 20 y 40 Ω», no es así: esa frase de la guía es un ejemplo de cómo se informa un valor medido por impedancia de lazo, no la tabla. Probá la calculadora.

Tabla 771.3.1 de la AEA 90364, según la guía de la SRT
IΔn del diferencialPara 24 VMáximo permitido
Hasta 30 mA800 Ω40 Ω
100 mA240 Ω40 Ω
300 mA80 Ω40 Ω
500 mA48 Ω24 Ω
1 A24 Ω12 Ω
3 A8 Ω4 Ω
5 A4,8 Ω2,4 Ω
10 A2,4 Ω1,2 Ω
20 A1,2 Ω0,6 Ω

La guía de la SRT agrega que la toma de protección de un esquema TT tiene que ser una «tierra lejana»: con jabalinas IRAM, a más de diez veces el radio equivalente de la más larga. Y si hay varios electrodos, vinculados entre sí y a la barra principal de tierra.

En TN-S, otra cosa

Los 2 Ω son del neutro

En TN-S no existe la toma de tierra de protección de las masas: la corriente de falla vuelve por el conductor de protección, no por el terreno. Lo que se mide es la puesta a tierra del neutro, la de servicio. La guía de la SRT, con base en el Anexo F del Capítulo 41 de la AEA 90364, acepta para ella un valor de hasta 2 Ω, y si es posible, de hasta 1 Ω.

Como ahí la corriente de falla es alta, el termomagnético o el fusible sí pueden proteger contra los contactos indirectos, siempre que corten dentro de los tiempos de la reglamentación. Para comprobarlo hay que conocer, por medición o por cálculo, la corriente de falla entre línea y conductor de protección en cada masa.

La cadena completa

Lo que se verifica en TN-S

  • Que el neutro del transformador o del grupo electrógeno esté realmente a tierra, y la barra de tierra del tablero principal, conectada con el neutro.
  • El valor de la puesta a tierra del neutro: ahí entran los 2 Ω.
  • Que cada masa eléctrica, y el borne de tierra de cada tomacorriente, estén en la barra de tierra.
  • Que las masas extrañas estén en la barra de equipotencialidad principal.
  • Cuál es el dispositivo previsto para la desconexión automática.

Las protecciones

¿En cuánto tiempo tiene que cortar?

El punto 32 del protocolo pregunta si el dispositivo de protección desconecta dentro de los tiempos máximos de la reglamentación. Para los circuitos terminales de iluminación y tomacorrientes de hasta 32 A, son estos.

Esquema TT

0,06 segundos

Con tensión de fase de hasta 230 V. Con más de 230 V y hasta 400 V, 0,01 segundos. En los circuitos seccionales, hasta 1 segundo.

Esquema TN

0,2 segundos

Con tensión de fase de hasta 230 V. Con más de 230 V y hasta 400 V, 0,06 segundos. En los circuitos seccionales, hasta 2 segundos.

Siempre

Diferencial de 30 mA

Sea cual sea el esquema, los circuitos terminales de iluminación y tomacorrientes de hasta 32 A tienen que tener, además, un diferencial de 30 mA como máximo, como protección contra los contactos directos.

Valores de la tabla 41.3 o 771.18.I de la AEA 90364, según la guía de la SRT. Con protección diferencial, el tiempo se toma con cinco veces la corriente nominal del diferencial.

Si el valor no cumple

Un plan de acción, no un protocolo escondido

El artículo 3° de la resolución lo prevé: cuando la medición da valores que no cumplen con la reglamentación de la AEA, hay que hacer un plan de acción para adecuar el ambiente de trabajo. Un protocolo que documenta el desvío y muestra el plan es una posición defendible. No tener protocolo, o tenerlo vencido, no lo es.

Las correcciones habituales van desde mejorar la toma existente —sumar jabalinas, revisar las conexiones— hasta rehacer la puesta a tierra. Las ordenamos por costo y por plazo, junto con el protocolo.

El calendario

¿Cada cuánto se repite?

Los valores del protocolo valen doce meses: al año hay que volver a medir, aunque no haya cambiado nada. Y conviene medir antes si se reformó la instalación eléctrica, se sumaron máquinas o tableros, o se intervino la puesta a tierra.

El Decreto 351/79 pide además que cada establecimiento verifique sus instalaciones eléctricas en forma periódica, según su propio programa, y registre los resultados. El protocolo anual es la pieza central de ese registro.

¿No sabés qué esquema tenés?

Mandanos una foto del medidor y del tablero principal por WhatsApp. Con eso te decimos qué esquema es, qué valor corresponde y cuánto sale el protocolo.