El Ingeniero de Estudio TREO verifica con un medidor de continuidad la conexión a tierra de la carcasa de una máquina en un taller luminoso

La otra mitad

Continuidad de las masas: ¿qué se verifica?

El protocolo tiene dos mitades. Una es el valor de la puesta a tierra, la que todo el mundo conoce. La otra es la continuidad de las masas, la que hace que ese valor sirva de algo: una toma de tierra impecable no protege a nadie si la carcasa del equipo no está conectada a ella.

Dos clases de masas

Masas eléctricas y masas extrañas

La distinción es la que más confusión genera, y define qué se verifica contra qué. El artículo 3° de la Res. SRT 900/2015 pide el plan de acción tanto si un valor no cumple como si alguna masa no está vinculada a tierra: un protocolo con la resistencia bien y una masa suelta queda observado igual.

Masas eléctricas A la barra de tierra

  • Las partes metálicas de un equipo que normalmente no tienen tensión pero pueden quedar con ella si falla la aislación: la carcasa de un motor, el gabinete de un tablero, la estructura de una máquina.
  • Van a la barra de tierra del tablero, a través del conductor de protección.

Masas extrañas A la barra equipotencial

  • Partes metálicas que no son de la instalación eléctrica: caños de agua, vapor, aire comprimido y gas, conductos de aire acondicionado, columnas metálicas de tinglados, armaduras del hormigón, bandejas portacables.
  • Van a la barra de equipotencialidad principal o, si no existe, a la barra de tierra del tablero principal.

Sin muestreo

¿Qué se verifica, uno por uno?

Cada masa eléctrica tiene que estar conectada a la barra de tierra, y hay que comprobar la continuidad de cada conductor de protección, no suponerla porque el cable está ahí. Cada masa extraña, lo mismo con su conductor de equipotencialidad.

El borne de tierra de cada tomacorriente entra en la cuenta. La guía de la SRT lo dice así: hay que verificar que el de todos y cada uno esté conectado a la puesta a tierra. Es el punto que más se saltea, y uno de los que más aparecen sueltos: un tomacorriente cambiado sin volver a conectar la tierra deja sin protección todo lo que se enchufa ahí.

Por qué falla

El cable está, y no conduce

Los motivos que encontramos son casi siempre los mismos: un terminal oxidado, una conexión que quedó floja después de un arreglo, un caño metálico que se creía continuo y tiene un tramo de plástico, un puente de equipotencialidad que alguien sacó para trabajar y no volvió a poner, una ampliación que sumó tomacorrientes y no sumó tierra.

Ninguno se ve mirando. Por eso la verificación se hace con instrumento conforme a la IEC 61557-4, que entrega al menos 200 mA: la corriente suficiente para que una mala conexión se note.

También se mira

La sección del conductor de protección

Que el conductor conduzca no alcanza: el punto 30 del protocolo pregunta si el circuito de tierra tiene la capacidad de carga para conducir la corriente de falla. Las secciones mínimas están en la tabla 54.5 de la Parte 5 de la AEA 90364, que también figura como tabla 771-C.II en la Parte 7-771.

Si es del mismo material que el conductor de línea: hasta 16 mm² de línea, la misma sección; más de 16 y hasta 35 mm², 16 mm²; más de 35 mm², la mitad. Y nunca menos de 2,5 mm² si va protegido dentro de un caño, ni de 4 mm² si no, según la guía de la SRT. Aislado en verde y amarillo, salvo en bandeja portacables, donde puede ir desnudo.

Sección mínima del conductor de protección, mismo material que la línea
Conductor de líneaConductor de protección
Hasta 16 mm²La misma sección
Más de 16 y hasta 35 mm²16 mm²
Más de 35 mm²La mitad

Tabla 54.5 o 771-C.II de la AEA 90364, según la guía de la SRT. Si el conductor de protección es de otro material, la sección se corrige con un factor.

El protocolo

¿Qué queda documentado?

El protocolo informa, toma por toma, si el circuito de tierra es continuo y permanente y si puede conducir la corriente de falla. Y el croquis lleva cada toma con su número, el mismo de la planilla.

Lo que pide

Tomas numeradas en el croquis

El punto 15 pide un plano o croquis del establecimiento con los puntos de medición, identificados por número de toma de tierra, con sectores o sección como mínimo.

Lo que sumamos

Los puntos de continuidad, marcados

Además, marcamos dónde verificamos continuidad. Dentro de doce meses, cuando haya que repetir la medición, se compara contra lo mismo y se ve qué cambió.

Si una masa está suelta

Muchas veces se arregla ahí

El artículo 3° pide el plan de acción. En continuidad suele ser una buena noticia: muchas fallas se resuelven en la visita o con una intervención corta, muy lejos del costo de mejorar una toma de tierra que no da.

En el establecimiento

¿Cómo lo hacemos?

Recorremos la instalación tablero por tablero y punto por punto, con instrumento de continuidad conforme a la IEC 61557-4 y certificado de calibración vigente. Levantamos el croquis con las tomas y los puntos verificados, y si aparece una masa sin vinculación te la mostramos en el momento.

El diferencial

La protección, en el mismo recorrido

De nada sirve que todo esté conectado si nada corta cuando hay una falla. En la misma visita identificamos qué dispositivo protege cada circuito y ensayamos los diferenciales, como pide el artículo 4° de la resolución. Los tiempos de corte.

¿Querés saber si todo está conectado?

Mandanos por WhatsApp la dirección, el rubro y la cantidad aproximada de tomas de tierra, y te pasamos el presupuesto cerrado el mismo día hábil.